Historia, como asignatura es uno de los elementos que integran la currìcula escolar vigente del sistema educativo nacional. Enseñar historia deberìa ser parte fundamental de un proceso de coincitizaciòn individual, a base del desarrollo de competencias, que llevan al individuo a sentirse parte de una sociedad con sentido de pertenencia, fomentada a partir del anàlisis de hechos sociales, polìticos y culturales de un paìs que dìa a dìa se va desarrollando en todos sus àmbitos.
Tradicionalmente, la asignatura de historia ha sido -y actualmente aùn continùa asì- enseñada a base de cuestionarios, resùmenes, sìntesis, entre otras estrategias, que utilizan el aprendizaje memorìstico como base fundamental; sin embargo, actualmente la metodologìa (RIEB 2009) para su enseñanza es muy especìfica, y es ha esta a la que nos apegamos, que muy a pesar de todo, utilizando tambièn estrategias como nos las enseñaron; aunado a la elaboraciòn de historietas, mapas murales, cuadros comparativos, desripciones, exposiciones, escenificaciones, etc., que llevan a que sea el propio educando quien analice y comprenda el por què de ciertas situaciones que ya sucedieron, construyèndolas desde una perspectiva màs significativa del aprendizaje.
Aùn cuando quizàs existan formas distintas de enseñar la historia, el problema fundamental surge a la hora de evaluar, pues constantemente es en esta donde los educandos salen mal y no se cumple con la metas trazadas para su enseñanza, pues los aprendizajes adquiridos se limitan a corto plazo y es el propio alumno, quien no encuentra funcionalidad a lo que està aprendiendo, relacionàndolo inmediatamente con fechas y hechos que ya sucedieron, que poco importan para su formaciòn. De aquì la importancia de visualizar la metodologìa actual de esta meteria, hacièndola constructiva, de tal manera que no solo se limite a la transcripciòn de sucesos que se relatan o describen en libros.
La escuela donde laboro, cuenta con varios recursos de apoyo a la enseñanza de la historia, sobre todo videos, mapas, computadora, proyector, calendarios y principalmente, con el programa de Enciclomedia, que nos muestra una gama de pasajes, a travès de càpsulas informativas y videos cortos, que permiten al educando, visualizar màs de cerca lo que se està narrando en sus libros de texto. Actividad, que debe reforzarse con otras que permitan la construcciòn de aprendizajes.
Como docente, para la enseñanza de esta asignatura, surge la necesidad de conocer y apropiarnos de la metodologìa de esta, tomando en cuenta las necesidades y estilos de aprendizaje de nuestros propios alumnos, considerando tambièn, un proceso de formaciòn en el que se retroalimente el hàbito de la lectura y un espìritu investigativo, analìtico que nos lleve a darle la importancia que se merece; pues hacemos historia todos los dìas en nuestro quehacer cotidiano y son muchas las personas, que sin querer hacen uso de esta; verbigracia, escriben diarios, anecdotarios, agendas, que forman parte de la escritura de hechos que ya sucedieron o que estàn a punto de suceder y que por ende, estàn presente en la mente de quien lo escribe, quien sin saberlo o inconscientemente, està haciendo historia de su vida.
Generar aprendizajes significativos en el aula es un verdadero reto no solo para docentes y alumnos, sino para los propios padres y todos aquellos que se involucren en el proceso de enseñar y el aprender; historia como materia no es la excepciòn; las metodologìas podràn ser muy variadas y particulares; pero deben tener una caracterìstica comùn, llevar a los niños a reflexionar y concientizarse del por què de los hechos de su familia, su comunidad, su estado y su paìs, a partir de sus propios conocimientos y de lo que ocurre en su entorno inmediato.
Mtro. Julio muy completo tu relato y estoy de acuerdo que es el maestro el artifice de su propia labor docente, no basta con tener las herramientas o recursos, ay que utilizarlos. Ojala muchos maestros modifiquen a partir de ahora la forma de ver y de enseñar la asignatura de historia a sus alumnos.
ResponderEliminarPd. Un pequeño error de dedo en la palabra materia (meteria)